martes, 2 de enero de 2024

Despilfarro en la doble vía en El Sillar

 

El 23 de noviembre de 2023 fue entregada, por la empresa china Sinohydro, la doble vía que fue construida en la zona de terreno inestable de El Sillar. El costo de la obra fue de 420 millones de $US para una longitud de carretera de 20,14 Km, resultando en un costo por kilómetro de 20,85 millones de $US. La doble vía fue construida con un crédito de 426 millones de $US, otorgados por el banco de desarrollo de China EXIMBANK. La Admistradora Boliviana de Carreteras (ABC) firmó un contrato llave en mano con la empresa Sinohydro, mediante el cual esta empresa estuvo a cargo del diseño y la construcción de la carretera, lo que significa que podía cobrar lo que quería. Esta empresa estuvo a cargo de la construcción de dos tramos en la doble vía Puente Ichilo – Ivirgarzama, que entregó con 900 días de retraso. La construcción de la doble vía comenzó en abril de 2018.

Antes que se cumpla un mes de funcionamiento, el 13 de diciembre se produjo un deslizamiento que afectó a 300 m de la doble vía, cubriendo de mazamorra a 150 m. Zonas de terreno inestable se presentan en Bolivia en la franja de la cordillera oriental de Los Andes, que hay entre los picos y la región de los llanos. Este es un problema que se tiene en las carreteras que se construyen en esta franja. Por ejemplo, en la antigua carretera que se construyó hace 70 años entre Cochabamba y Santa Cruz, una zona de terreno inestable se tiene en el tramo que pasa por La Siberia. En estos tramos de terreno inestable se ha procedido a realizar obras de estabilización y no obras de ingeniería que serían destruidas por el terreno inestable, que no ha sido corregido.

En contra de las prácticas de la buena ingeniería y de lo que dicta la economía, el gobierno de Evo Morales ha realizado una multimillonaria inversión en 20,14 Km de los más de 30.000 Km que tiene la red de carreteras del país. Las necesidades de intervención que tiene la red son innumerables y pese a los 11.000 millones de $US que ha gastado este gobierno en la construcción de carreteras pavimentadas, Bolivia tiene una pésima red de carreteras. Uno de los descuidos más graves es la falta de provisión de mantenimiento, que junto con lo mal que han sido construidas las carreteras, la red fundamental ofrece malas condiciones de circulación, que elevan los costos de operación de los vehículos. Las carreteras de la redes departamentales y municipales tampoco ofrecen buenas condiciones de circulación, porque las departamentales reciben muy poca intervención y las municipales casi nada.

Una doble vía se justifica cuando una carretera llega a tener elevados volúmenes de tráfico, que comienzan a ocasionar congestión, por ejemplo de 40.000 vehículos por día. En Bolivia no se justifican las dobles vías por los bajos volúmenes de tráfico que circulan por las carreteras. Los mayores volúmenes de tráfico se producen en la carretera que une a las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, que no llegan a los 7.000 vehículos por día. Las dobles vías que se han construido en el país son otros elefantes blancos, ya que constituyen inversiones que no producen beneficios económicos en la forma de ahorros en costos de transporte. Construir una doble vía en un terreno inestable es todavía una más mala inversión.

Según las normas vigentes, los contratos llave en mano se pueden hacer en casos excepcionales, por ejemplo cuando hay un solo proveedor. En el caso de la doble vía en El Sillar, con el contrato llave en mano que ha suscrito el gobierno de Evo Morales con la empresa Sinohydro, ha hecho que sea la única beneficiaria del proyecto y el país tendrá que pagar, con los escasos dólares, la deuda contraída con EXIMBANK.

El proyecto de la doble vía en El Sillar no es el único proyecto en el cual se han despilfarrado los recursos económicos del país, hay muchos otros más, quizá sean todos los proyectos de los 11.000 millones de $US que se ha despilfarrado en la construcción de carreteras pavimentadas. Esto es porque, los proyectos de construcción de carreteras de la ABC no han seguido las normas de los sistemas de inversión pública y de administración de bienes y servicios. No han salido de un proceso de selección según criterios económicos, financieros y de ingeniería.

El gobierno de Evo Morales en la construcción de carreteras ha favorecido a las empresas extranjeras, mayormente chinas y ha ignorado a las empresas bolivianas. La contratación de las empresas constructoras se ha realizado con procedimientos que no han seguido las normas del Sistema de Administración de Bienes y Servicios. No se ha llamado a licitaciones públicas y las adjudicaciones a las empresas se ha hecho de manera arbitraria y se ha seguido la modalidad de contratación “llave en mano” que da facultad a las empresas para que cobren lo que quieran.

sábado, 16 de diciembre de 2023

La caída de la República

 

I. La República de Bolivia

 

Estamos a menos de dos años de cumplirse los 200 años de la fundación de la República de Bolivia, que ya no es República sino Estado Plurinacional. El 22 de enero de 2010, el entonces presidente de la república Evo Morales, le cambió el nombre de república por el de estado plurinacional. La caída de la República comenzó en octubre de 2003, cuando se produjo una revuelta, que derrocó al gobierno democrático de Gonzalo Sánchez de Lozada. Entre los años 1825 y 2003, la república se vio envuelta en dos guerras: la del Pacífico y la del Chaco, que fueron dos hitos que produjeron profundos cambios en el país, sobre todo en su sistema político institucional. En la guerra del Pacífico perdimos el Litoral y en la guerra del Chaco, aunque la perdida territorial no fue significativa para el país, se manifestaron las serias deficiencias que tenía Bolivia como estado.

De 1825 a 1880 Bolivia estuvo gobernada, en la mayor parte del tiempo, por caudillos avocados a ejercer el poder y disfrutar de sus prebendas, sin preocuparse por organizar a la república y de crear instituciones sobre las cuales construir un país. La consecuencia fue la pérdida del departamento del Litoral. Después de la derrota en la batalla de Tacna, recién se comenzó a tener gobiernos para que trabajaran en el desarrollo político, económico y social del país.

De 1880 a 1920 los gobiernos fueron elegidos mediante elecciones, restringidas a una parte pequeña de la población, pero mejor que el esquema de golpes de estado de los caudillos. En este periodo gobernaron primero los conservadores y luego los liberales. Se desarrollaron los tres poderes ejecutivo, legislativo y judicial, se construyó la red de ferrocarriles en el altiplano con conexiones a las ciudades de Cochabamba, Sucre y Potosí y se introdujeron otros adelantos que produjo la revolución industrial. Mediante golpe de estado los republicanos tomaron el poder en 1920 y gobernaron hasta 1934.

La guerra del Chaco, que se produjo entre 1931 y 1934, significó la toma de conciencia para un cambio en las estructuras sociales, políticas y económicas del país, que se produjo con la revolución del 9 de abril de 1952. Las principales medidas de la revolución fueron: reforma agraria, nacionalización de las minas, voto universal, reforma educativa, creación de la legislación del trabajo y del sistema de seguridad social, la marcha a Santa Cruz y la construcción de la red de carreteras. El Movimiento Nacionalista Revolucionario, que fue el conductor de la revolución, gobernó desde 1952 a 1964, cuando Víctor Paz fue derrocado por René Barrientos, dando lugar al periodo de gobiernos militares que se extendió hasta 1982.

En el año 1982 se inició el periodo de gobiernos democráticos que se extendió hasta el año 2003. En este periodo hubo alternatividad de gobiernos y un ejercicio adecuado del sistema democrático, en el cual se podía disputar el ejercicio del poder. En el gobierno de la UDP se produjo la crisis económica, que se generó en el gobierno dictatorial de Banzer y se profundizó con las políticas populistas del gobierno. Durante el gobierno del MNR de Víctor Paz se promulgó el decreto supremo 21060, que puso fin a la crisis económica y estableció una nueva política económica basada en el libre mercado. Se transformó la organización del estado y sus instituciones, dando a los departamentos y municipios una función más preponderante.

En el periodo democrático se promulgó la ley SAFCO y se instituyó una Contraloría independiente para control de los gastos del gobierno. Una ley importante fue la ley de Participación Popular. Se reemplazó el sistema de pensiones de reparto por el de ahorro personal. Se creó el Sistema Nacional de Inversión Pública, para establecer un mecanismo de selección de los proyectos de inversión pública. Se fortaleció el sistema judicial con la creación del Tribunal Constitucional, el Consejo de la Judicatura y la Defensoría del Pueblo. Hubo otras leyes, reformas y medidas que fortalecieron al estado. Hubo en este periodo un esfuerzo por institucionalizar al país.

La falla principal durante la República estuvo en que el funcionamiento de las instituciones se basaba en el ejercicio de la política. El poder judicial no era totalmente independiente del ejecutivo, pero administraba justicia y los jueces en su mayoría cumplían su función. El poder legislativo, por encima de realizar su función fiscalizadora y de promulgar leyes, su función principal era la de proveer gobernabilidad al gobierno de turno.

Históricamente se han considerado a las instituciones del gobierno, de las gobernaciones y de los municipios, como fuentes de trabajo para los militantes del partido o de los partidos en función de gobierno. Cuando éstas, deberían tener funcionarios de carrera que permanezcan en todos los gobiernos, de manera que se pueda aplicar políticas a largo plazo, diseñadas por profesionales competentes y se pueda tomar buenas decisiones sobre el manejo del país. En 178 años no se pudieron crear instituciones que dirijan el desarrollo político, social y económico del país, éstas estaban comenzando a crearse durante el periodo democrático que duró entre 1982 y 2003, pero este proceso fue interrumpido por la revuelta de octubre de 2003.

 

II. Un golpe a la República

 

Durante el gobierno democrático de Hugo Banzer, se produjeron los primeros movimientos que comenzaron a cuestionar al estado democrático de la república. En Cochabamba en abril del año 2000, se produjo una paralización de actividades por varios días, en protesta por una subida de las tarifas del agua. Simultáneamente, en La Paz los policías del Grupo Especial de Seguridad, cuyo cuartel se encuentra a media cuadra de la plaza Murillo, se amotinaron pidiendo aumento de salarios, incitados por el ex mayor David Vargas.

En el mes de septiembre, la CSUTCB en La Paz y los sindicatos de cocaleros en Chapare, realizaron bloqueos en la carretera que une a las ciudades de La Paz/El Alto, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz, ocasionando la paralización, por tres semanas, de las actividades económicas en estas ciudades, produciendo desabastecimiento, pérdidas económicas y perjuicios a las exportaciones. Los cocaleros pedían que se detuviese la erradicación de la coca y la CSUTCB presentó un largo pliego de peticiones. El Secretario Ejecutivo de la CSUTCB era Felipe Quispe. En estos movimientos se manifestaron dos personajes claves, que jugarían un papel fundamental en la caída de la República, Evo Morales líder de los cocaleros del Chapare y Felipe Quispe, líder de los campesinos aimaras de La Paz, los cuales protagonizaron movilizaciones, bloqueos y otras acciones violentas para combatir al gobierno republicano.

En agosto de 2002 asumió la presidencia Gonzalo Sánchez de Lozada. Desde el comienzo de su mandato tuvo que enfrentar bloqueos, marchas y otras acciones contrarias a su gobierno, en particular promovidas por Evo Morales y Felipe Quispe. El 11 de febrero de 2003, otra vez el Grupo Especial de Seguridad se amotinó a la cabeza del ex mayor David Vargas, exigiendo mejoras en el salario y en la logística. La misión de este regimiento es de proveer seguridad al Presidente y a los funcionarios que trabajan en el palacio de gobierno, por lo que éste quedó protegido solo por la guardia militar de los Colorados. El 12 de febrero, una manifestación trotskista de maestros entró en la plaza Murillo, culminando con la apedreadora del edificio del palacio de gobierno, por parte de estudiantes del colegio Ayacucho. La guardia de palacio lanzó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, lo que a su vez fue respondido por los policías amotinados con gases lanzados contra el palacio. Finalmente se desató un enfrentamiento con armas de fuego entre los policías reforzados por efectivos de otras unidades policiales y los militares del palacio reforzados por la policía militar, que produjo la muerte de 9 policías, 4 militares y tres civiles.

El 13 de septiembre Felipe Quispe, en protesta porque que se encarceló a un dirigente aimara, por haber participado en el linchamiento de dos presuntos ladrones de ganado, bloqueó las salidas de La Paz a Oruro y al Perú. En El Alto se realizó un paro protestando contra nuevos impuestos decretados por el Gobierno Municipal de José Luis Paredes. Los cocaleros de Yungas bloquearon la carretera a Yungas, por reclamos relativos a la coca. El 20 de septiembre, una caravana de turistas bolivianos y extranjeros fueron retenidos por un grupo armado en Warisata. El Gobierno realizó un operativo policial militar que rescató a los turistas, con el resultado de 6 muertos: 4 atacantes, una niña y un policía.

A fines de septiembre, en La Paz y sobre todo en El Alto, la Central Obrera Boliviana (COB) realizó una huelga general junto con jubilados y campesinos. Los estudiantes de la Universidad Pública de El Alto realizaron actos vandálicos.

El 11 de octubre comenzó la revuelta contra el gobierno liderada por Felipe Quispe, exigiendo que no se realizara el proyecto de exportación de gas licuado a los mercados de Estados Unidos y México. El proceso de licuefacción se tenía que realizar en un puerto chileno. La revuelta paralizó las actividades en la ciudad de El Alto. Se organizó un cerco a la ciudad de La Paz, con el propósito de cortarle el suministro de alimentos y combustible. En las dos ciudades se produjeron asaltos a las propiedades públicas y privadas y bandas atemorizaban a los ciudadanos. En El Alto se obligaba a los alteños a participar en los bloqueos. Cuando el gobierno organizó el aprovisionamiento de combustible mediante un convoy de camiones cisterna, éste fue atacado y la respuesta ocasionó 20 muertos, de los más de 60 muertos que se produjeron en la revuelta.

Finalmente se pidió la renuncia del presidente. Un grupo de intelectuales de izquierda, encabezados por la ex defensora del pueblo Ana María Romero, realizó una huelga de hambre apoyando el pedido. El vicepresidente Carlos Mesa retiró su apoyo al presidente. La Sra. Ana María Romero llamó a los comandantes de las Fuerzas Armadas “para que no disparen contra el pueblo”. El 17 de octubre, a las nueve de la noche desde el aeropuerto de Viru Viru, el presidente Gonzalo Sánchez envió por fax al Congreso su carta de renuncia.

El objetivo de estas acciones contra los gobiernos de Banzer y Sánchez de Lozada fueron claramente de destruir al sistema democrático de la república. Felipe Quispe, que no se sentía boliviano, quería restaurar el Collasuyo del Imperio Inca, que subyugó a los aimaras y Evo Morales quería crear otro estado, dominado por los productores de coca del Chapare, donde él sea su mandatario. La CSUTCB y la COB, que más que organizaciones sindicales de campesinos y trabajadores, son organizaciones políticas cuyos dirigentes quieren ganar espacios de poder. El ex mayor David Vargas, al viejo estilo de los golpes de estado, quería iniciar una revuelta para tomar el poder.

 

III. Un caudillo para Bolivia

 

Ante la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, el vicepresidente Carlos Mesa Gisbert asumió la Presidencia de la República en la noche del 17 de octubre de 2023. Su gobierno duró hasta el 6 de junio de 2005, en el que tuvo que enfrentar la acción desestabilizadora de grupos liderados por dirigentes sindicales y gremiales. Se produjeron tomas de tierra, de minas y de campos petroleros, marchas, huelgas, paros de transporte y bloqueos de carreteras. En el Chapare se produjeron atentados a las fuerzas de militares y policías, que ocasionaron la muerte de dos militares y dos policías. Un oficial de policía y su esposa embarazada fueron asesinados.

En Marzo de 2005, Evo Morales convocó a un bloqueo nacional de carreteras. Durante tres semanas las ciudades de La Paz y El Alto estuvieron paralizadas, la plaza Murillo estaba tomada por manifestantes agresivos. La situación de convulsión continuó hasta que el presidente Mesa “convencido de que su permanencia en el mando lo obligaba al restablecimiento violento del orden”, renunció a la presidencia de la República el 6 de junio de 2005. El 9 de junio, el Congreso reunido en Sucre aceptó su renuncia. Ante la renuncia a la sucesión de los presidentes de las cámaras de senadores y diputados, el Congreso posesionó como presidente de la República a Eduardo Rodríguez Veltzé, presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Siguiendo lo que ordenaba la constitución, el presidente Rodríguez Veltzé convocó a elecciones para elegir al presidente de la República, que ejercería el cargo por un nuevo periodo de gobierno. La convocatoria se hizo también para renovar el Congreso. En las elecciones del 18 de diciembre de 2005, el MAS con su candidato Evo Morales obtuvo el 53,7 % de los votos, el ex presidente Jorge Quiroga (Podemos) el 28,6 %, el empresario Samuel Doria Medina (Unidad Nacional) el 7,8 %, Michiaki Nagatani (MNR) el 6,5 % y el líder de la insurrección de octubre de 2023 Felipe Quispe (MIP) el 2,2 %. Evo Morales se posesionó como presidente el 22 de enero de 2006.

Desde 1979, ningún candidato a la presidencia ganaba las elecciones con un porcentaje mayor al 50 %, lo que logró Evo Morales. Posteriormente ganó otras dos elecciones con más del 60 %. Esto fue porque salió a la luz la afición que tienen los bolivianos o una gran parte de ellos por los caudillos. Surgió un nuevo caudillo que se decía representante de los indígenas, lo cual era un gran motivó para que una gran parte de la población boliviana se identificará con él. Era también una esperanza para tener un gobierno de izquierda. A las organizaciones que componían su partido: los sindicatos de cocaleros, CSUTCB, COB, juntas vecinales de El Alto, sindicatos de mineros, se unió mucha gente que veía en el caudillo y su partido la mejor posibilidad de acceder al poder político, el MAS se convirtió en un partido con presencia en todo el país.

El 53,7 % de los electores eligieron más a un caudillo que a un gobierno. No eligieron a Jorge Quiroga, un joven expresidente que ya conocía como era el oficio de gobernar al país y tenía dentro de su partido personas con capacidad para desempeñar las funciones del gobierno. Tampoco a Samuel Doria Medina, un exitoso empresario con experiencia política, que sabía cómo dirigir una organización y podía formar un equipo competente para conformar un gobierno eficiente. En cambio, eligieron a un candidato que con suerte llegó a completar un poco más de la educación primaria, cuyos antecedentes políticos eran solamente de haber sido dirigente de los cocaleros y su carrera política se limitaba a la de haber organizado los bloqueos que debilitaron a la economía y a la gestión de los gobiernos de Banzer y Sánchez de Lozada. No tenía un equipo con personas capacitadas para desempeñar las funciones de gobierno.

Evo Morales estuvo de presidente casi 14 años, su gobierno dominó los tres poderes del estado: ejecutivo, legislativo y judicial y el Tribunal Electoral. De esta manera impuso un gobierno autoritario, prebendalista y corrupto que clausuró una república que empezaba a consolidarse y donde comenzaba a desarrollarse el estado, las instituciones, la democracia y el estado de derecho. Mas que un presidente era un monarca que se dedicaba a gozar de los beneficios colaterales que proporciona el poder. La labor de administración del estado estaba a cargo del vicepresidente y dos o tres ministros claves. Se dedicó a viajar dentro del país y por el exterior. Su labor presidencial consistía en viajar todos los días, para jugar futbol y participar en agasajos que le hacían sus seguidores, cuando no realizaba sus frecuentes viajes al exterior, incluso para ver un partido de futbol. Disponía de avión, helicóptero y vehículo automotor. Se aprovechaba del poder para tener novias adolescentes. El definió las inversiones que hizo su gobierno en elefantes blancos, empresas deficitarias y malos proyectos, que hizo desperdiciar al país, de la mejor oportunidad que tuvo en su historia, para lograr el tan esperado desarrollo económico. Hizo construir una gran cantidad de canchas, coliseos, estadios y promovió otros gastos inútiles, como un museo dedicado a exaltar a su persona. En su gobierno se produjo un enorme despilfarro de los ingentes recursos que ingresaron al país por la subida de los precios internacionales del gas, minerales y otros productos que exporta Bolivia al mercado internacional.

 

IV. El Estado Plurinacional

 

El 22 de enero de 2010, el presidente de la República Evo Morales proclamó la fundación del Estado Plurinacional de Bolivia, en sustitución de la República de Bolivia fundada el 6 de agosto de 1825. El nuevo estado nació como el resultado de la asunción de Evo Morales y fue creado para que éste lo gobierne indefinidamente. Nace también con el apoyo de la mayoría de la población, que ya no quiere el viejo esquema de la República de los pasados 185 años y a sus tradicionales políticos.

El Estado Plurinacional es producto del desorden en el que vivió el país desde octubre de 2003. Se instituyen en el país el bloqueo y la pérdida del principio de autoridad. Los bloqueos en las carreteras y las marchas a y en la ciudad de La Paz, son los instrumentos para lograr la atención a requerimientos particulares de los sectores. Para pedir la construcción de una escuela se bloquea una carretera, sin considerar el perjuicio que se ocasiona a otras personas que están viajando por trabajo, salud o para ganarse el pan de cada día, violando el derecho que tienen de realizar sus actividades. La policía dejó de ejercer el deber que tiene de mantener la libre circulación por el territorio nacional. Rige la ley del más fuerte o de los sectores que tienen más fuerza de presión como los mineros, que han conseguido apoderarse de empresas mineras, pagar impuestos reducidos y obtener leyes que favorezcan a su sector.

Representando los intereses de la región del Chapare, el Estado favoreció el desarrollo del narcotráfico. Esta región se convirtió en un santuario del narcotráfico. El Gobierno aumentó la superficie permitida para el cultivo legal de coca y fomentó el cultivo de la hoja en los parques naturales. El Chapare se convirtió en un centro de abastecimiento de materia prima para Brasil y Argentina. Se sintió la presencia de los carteles internacionales del narcotráfico. La producción de droga se extendió por todo el país. Un funcionario de alto nivel del gobierno de Evo Morales está preso en Estados Unidos, por el delito de narcotráfico y cuatro jefes de la lucha contra el narcotráfico fueron encontrados implicados en el delito de tráfico de cocaína.

En el Estado Plurinacional la justicia fue capturada por el gobierno. Mediante sufragio se nombran a los magistrados de los tres órganos superiores de la justicia, los que son elegidos para servir a los intereses del gobierno. En general, los jueces del sistema judicial tienen que ejercer la justicia dictaminada por el gobierno. De esta manera el Poder Judicial sirvió para que el presidente y los miembros de su partido manejen el gobierno y los recursos del país según su antojo y para que los delitos que cometen los miembros del gobierno no sean penalizados y por el contrario sirve para perseguir a autoridades de gobiernos anteriores y a opositores al gobierno. Por ejemplo, en el caso del Fondo Indígena, donde los recursos fueron a parar a cuentas particulares por proyectos fantasmas, la autoridad que denunció el desfalco fue aprendido y sujeto a varios juicios durante siete años, hasta que falleció por el tratamiento que recibió. La degradación de la justicia se manifestó en la cantidad de jueces corruptos que fueron encontrados cometiendo delitos contra la ley.

Otra muestra de cómo fue manipulada la justicia fue el caso del hotel Las Américas, donde tres extranjeros fueron asesinados y otros dos apresados. El presidente Evo Morales denunció a la prensa internacional que se había desbaratado un complot para asesinarlo. Posteriormente el gobierno los acusó, junto a otros ciudadanos cruceños, de montar un grupo armado para organizar un movimiento separatista. El juicio duró diez años y nunca se presentó una prueba, más bien los hechos y las denuncias en contra, demostraron que el caso fue montado por el gobierno.

Con la justicia y el poder político copados, el gobierno de Evo Morales se ocupó de des institucionalizar al país y de convertir a la administración pública en un aparato de corrupción. Anuló los instrumentos que se tenía para controlar y fiscalizar la administración de los recursos del estado como la Ley SAFCO, el Sistema de Administración de Bienes y Servicios, el Sistema Nacional de Inversión Pública y a la institución encargada de hacer cumplir las normas de ellos, que es la Contraloría. De esta manera, los proyectos de inversión pública y los gastos del gobierno se hicieron según la voluntad y el deseo del presidente y los administradores públicos. La bonanza que tuvo el país en los años del gobierno del MAS fue despilfarrada en gastos inútiles, empresas estatales deficitarias, malos proyectos, elefantes blancos y corrupción.

En el Estado Plurinacional se fomentó o se permitió los avallasamientos y tomas de propiedades privadas y fiscales. Estos se produjeron mayormente en el departamento de Santa Cruz, por bandas de avasalladores identificados con el MAS. El gobierno a través del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), la justicia y la policía no ejercieron su deber de hacer respetar las leyes que protegen a la propiedad. En los centros urbanos la propiedad se vio amenazada por los loteadores, lo que originó peleas entre estos y los propietarios legítimos.

Otro actor protagonista en el Estado Plurinacional fue el contrabando que creció de manera alarmante. En las fronteras con Chile y Perú el gobierno tuvo que emplear a las Fuerzas Armadas para reprimir el contrabando, que se realiza en gran escala y donde están comprometidas poblaciones enteras. Otro tanto sucede en las fronteras con Brasil, Paraguay y Argentina En poblaciones del Occidente, se puede comprar vehículos chutos con placas y papeles. En ciudades intermedias, los vehículos circulan con placas ilegales o simplemente sin placas, sin que exista control por las autoridades.

lunes, 6 de marzo de 2023

Simón I. Patiño

 

I. Comienzo de la historia de un gran hombre y una gran mujer

 

Allá por los años 60 del siglo pasado, sabía que la COMIBOL en las minas nacionalizadas de la empresa de Simón I. Patiño tenía hospital, escuelas, viviendas para los trabajadores, pulpería y otras facilidades para los empleados. Me parecía dudoso que estas facilidades habrían sido provistas por la COMIBOL, empecé a pensar que podrían haber sido provistas por Simón I. Patiño. Por otra parte, circulaba la imagen de Simón I. Patiño (y todavía sigue circulando) de que éste llegó a constituir un superestado y junto con la rosca o como parte de ella, oprimía al pueblo boliviano e impedía que Bolivia se desarrolle. Se decía que los mineros trabajaban en sus minas en condiciones penosas y la mayor parte del beneficio que obtenía de la explotación minera era para su propio lucro, dejando muy poco para el país. Se llegó a afirmar que Patiño podía poner al presidente que él quisiera.

Don Roberto Querejazu Calvo ha escrito tres libros fundamentales sobre la historia de Bolivia, uno de ellos es Llallagua, sobre el cerro donde se desarrolló en el siglo XX la minería del estaño. La lectura de este libro me hizo descubrir que todos esos servicios sociales que había en Llallagua, no los había provisto la COMIBOL, sino la empresa que anteriormente explotaba las minas de estaño de ese cerro, cuyo propietario era Simón I. Patiño. También descubrí que las imágenes que existían sobre este boliviano, no eran las que correspondían a la realidad y que habían sido creadas para sustentar un nuevo esquema político para el país. Para contribuir a la verdadera interpretación de la historia, se presenta en este artículo la historia de este boliviano.

Simón Iturri Patiño nació el 1 de junio de 1860 en Santibáñez del departamento de Cochabamba. Sus padres fueron Eugenio Iturri y María Patiño. El prefirió ser conocido por el apellido de su madre. Cuando tenía ocho años se trasladó a la ciudad de Cochabamba, donde hizo sus estudios de primaria y secundaria en el Seminario. Como buen cochabambino hablaba castellano y quechua.

Terminados sus estudios de bachillerato se trasladó a la ciudad de Oruro, donde tuvo su primer empleo, de vendedor en un pequeño negocio de importaciones. De Oruro se trasladó a Huanchaca, donde obtuvo un modesto puesto en la sección administrativa de la Compañía Huanchaca. Regresó a Cochabamba por un corto tiempo y volvió a Oruro, donde consiguió empleo en la firma comercial Hermann Fricke y Compañía, que importaba mercadería de ultramar y exportaba minerales comprados a mineros pequeños y también corteza de quina y goma natural.

En la catedral de Oruro, el 1 de mayo de 1889 Patiño contrajo matrimonio con Albina Rodríguez Ocampo de 16 años, él tenía 29 años. Albina pertenecía a una notable familia orureña. Tuvieron siete hijos, dos murieron en la infancia, René, Antenor, Graciela, Elena y Luz Mila.

Patiño trabajando en la firma Fricke conoció al minero Sergio Oporto que venía a vender minerales. Le propuso formar una sociedad para explotar la mina de Oporto, la cual fue formalizada el 26 de agosto de 1895 con el nombre de “Patiño – Oporto. Mina La Salvadora”. Patiño aportó a la sociedad con sus ahorros de 5.000 Bs. La concesión tenía un problema legal con Juan Artigue, que reclamaba la propiedad de la mina.

Oporto estaba en la mina y Patiño en Oruro, vendiendo los minerales y enviando insumos para la explotación, dando instrucciones y haciendo reclamos para obtener resultados de la explotación de la mina. Pero estos no venían, más bien se acumulaban las deudas, al extremo que Oporto quería vender la mina. Patiño propuso a Oporto comprarle su parte, lo que éste aceptó. A los dos años de la formación de la sociedad, Patiño junto con su esposa Albina se hicieron dueños del 100 % de la propiedad de la mina, asumiendo las deudas que fueron contraídas con la firma Fricke. Patiño se trasladó a la mina para trabajarla en persona. El campamento se encontraba a 4.400 m sobre el nivel del mar. Al poco tiempo, su joven esposa Albina y sus pequeños niños se reunieron con él para acompañarle y ella colaborarle en el trabajo. Albina había vendido sus alhajas y las propiedades que tenían. Patiño conmovido prometió construirle un palacio, que a la postre cumplió. Cuando se ausentaba de la mina, Albina se quedaba dirigiendo los trabajos en la mina.

 

II. Construcción de un imperio

 

Patiño organizó los trabajos en la mina con las muchas dificultades de tipo financiero que tenía. Los minerales que extraía eran de baja ley y su venta no cubría los costos de producción. Los 10.000 Bs. que trajo su esposa Albina, permitieron que pueda continuar con la explotación de la mina.

Pasaba mucho tiempo dentro de la mina escudriñando la estructura de la roca y señalando los lugares donde los mineros debían hacer las perforaciones. En cierta ocasión indicó que se haga una perforación en una roca que contenía pirita, contra la opinión de su capataz Menéndez, un experimentado minero. Como resultado de esta perforación, llegó el día en que los mineros salieron de la mina con pedazos de roca que contenían un mineral blanco, que ellos creían era plata. Simón y Albina fueron vitoreados. Patiño llevo muestras de las rocas a un laboratorio en Huanuni, rogando que no fuera plata, que sea estaño. El laboratorio confirmo que las muestras contenían estaño en concentraciones significativas del 47 al 58 %. En el mundo estaba comenzando el ciclo de los metales industriales, entre los cuales estaba el estaño.

La concentración de estaño era tan grande que los minerales solo necesitaban ser molidos. La situación de Patiño cambió radicalmente, pudo pagar las deudas que tenía a la firma Fricke, que se había comportado comprensivamente con él y comenzar una explotación con beneficio. Pero también surgió el peligro de que el litigante Juan Artigue, que creía que la concesión que tenía llegaba a La Salvadora, decidió tomar la mina por la fuerza. Organizó una fuerza armada de 60 hombres bien armados y se dispuso a tomar la mina. Patiño organizó la defensa con sus trabajadores, contando con unos cuantos rifles. Demostrando firmeza y haciendo creer a los atacantes que disponía de una fuerza considerable, los atacantes se dispersaron.

Con el descubrimiento de la veta, Patiño organizó una empresa minera de alta eficiencia, optimizando los métodos de producción y de transporte. Hizo traer un ingenio de Alemania e instaló un andarivel para el transporte de minerales de la mina al ingenio. Recurrió al financiamiento de los bancos para adquirir estos componentes y otros más para el mejor desempeño de la producción. Se trasladó a Oruro para atender la administración general de la empresa y para atender los múltiples litigios que tenía con sus vecinos Sainz y Minchin y con Artigue. Para la administración en la mina contrató gerentes, pero él estaba vigilando permanentemente el desempeño de la mina, incluyendo la revisión de los estados financieros, para control de los resultados y de los costos de producción.

Con La Salvadora consolidada y en crecimiento, Patiño emprendió la ampliación de la empresa minera. Comenzó comprando las concesiones de sus vecinos “Bebin Hermanos” y la mina e ingenio de John B. Minchin. También adquirió las minas de “Penny, Duncan y Harrison” y otras existentes en el cerro Pozoconi de Huanuni. En 1906 fundó el Banco Mercantil. En Cochabamba, organizó la Compañía de Luz y Fuerza Eléctrica proveyendo gran parte del capital de inversión. Para entonces los esposos Patiño eran los más ricos de Bolivia. En 1909 viajó a Hamburgo para abrir una oficina para que le sirviese de agencia de ventas y para la adquisición de maquinaria para sus minas.

Para cumplir la promesa que le hizo a su esposa Albina, Patiño hizo construir el palacio de Portales y la villa de Pairumani. En 1912, la familia Patiño se trasladó a Europa. Estuvieron primero en Hamburgo, Alemania, después en Paris, Francia, de donde hacía viajes a Londres. El propósito de Patiño era de consolidar su oficina en Hamburgo, tomar contacto con los compradores de sus minerales, conocer el negocio de las fundiciones e investigar la posibilidad de hacer inversiones. Compró acciones de fundiciones en Europa y de compañías malayas productoras de estaño. Entre 1912 y 1921 hizo construir el ferrocarril Machacamarca – Uncía. Patiño utilizando dos empresas británicas y una norteamericana, entre 1914 y 1924 adquirió la “Compañía Estañífera de Llallagua”, comprando sus acciones en la Bolsa de Santiago. Esta era la empresa de capitales chilenos, que explotaba estaño en el cerro de Llallagua. En julio de 1924, registró en estado Delaware (EEUU) la compañía “Patiño Mines and Enterprises Consolidated (Incorporated)”, constituida por los activos del ferrocarril Machacamarca – Uncía, La Salvadora y la Compañía Estañífera Llallagua. En 1939, cuando comenzaba la Segunda Guerra Mundial, los esposos Patiño se trasladaron a Nueva York.

Para 1924, los esposos Patiño eran dueños de un imperio financiero, que fue construido por el esfuerzo y la consagración al trabajo de Simón I. Patiño y el apoyo de su esposa Albina. Patiño tenía una buena educación, adquirida en el Seminario de Cochabamba, un talento extraordinario para los negocios y una dedicación entregada al trabajo, con lo que construyó este imperio.

 

III Simón I. Patiño y Bolivia

 

En la primera mitad del siglo XX, Bolivia era el segundo productor de estaño en el mundo y su economía dependía de la minería y principalmente de este producto. El principal productor era Simón I. Patiño y después estaban Hochschild y Aramayo, pero también estaban los mineros de las minerías mediana y pequeña. Cuando bajaban los precios del estaño y los otros minerales, sufría la economía boliviana. El Gobierno tenía como principal fuente de ingreso para poder funcionar, los impuestos que pagaban los mineros. Había empresas ferroviarias y otras y la industria estaba comenzando a desarrollarse. Habría que ver si los terratenientes de la Rosca pagaban impuestos.

Patiño vivía concentrado en el manejo de sus empresas, cuidando los mínimos detalles para que den los mejores resultados y dedicado a su familia. No tenía tiempo para intervenir en la política. Los presidentes le tenían respeto, así en el gobierno de Bautista Saavedra fue llamado para mediar entre políticos oficialistas y opositores para que trabajen juntos por el bien del país, lo que no pudo lograr. El presidente Germán Busch se comunicó con él para reunir criterios para llevar al país por las sendas del progreso.

Los precios del estaño variaban mucho en el mercado internacional, lo cual afectaba mucho a la minería boliviana, ya que tenía costos de producción mayores que los de sus competidores, Para controlar los precios del estaño se organizó el Comité Internacional del Estaño (CIE) en el que Patiño fue uno de los organizadores y desempeñó una función importante en favor del país. El presidente Germán Busch le mandó una nota de agradecimiento por los esfuerzos que hacía Patiño en el CIE “en defensa de nuestra principal industria”.

El hospital (que era el mejor de Bolivia), las escuelas y las viviendas que tenía la COMIBOL fueron construidas por la empresa de Patiño. La pulpería, también fue creada por Patiño. Los primeros bolivianos que tuvieron beneficios sociales fueron los trabajadores de las minas de Patiño. Tenían las ocho horas diarias de trabajo de lunes a sábado, salario y sueldo sujeto a contrato, bonos de producción y primas, pagos por sobretiempo, licencias, indemnización, desahucio y comenzaron a tener las mutuales de ahorro. Para Patiño era muy importante que sus trabajadores tuvieran las mejores condiciones de trabajo.

En Pairumani, Patiño estableció una hacienda modelo de agricultura y ganadería, a donde hizo traer animales importados de EEUU, Europa, Chile y Canadá. La hacienda disponía de un establecimiento de producción de lácteos con refrigeración y pasteurización, molino, sección de almácigos y cultivos de especies vegetales e incluso una panadería. Inició la industria del vino y del singani a través de la empresa SAGIC.

Patiño propuso tres proyectos para el desarrollo del país. El ferrocarril Machacamarca – Uncía, que fue construido con sus recursos, la navegación del río Desaguadero, que felizmente no se concretó y el ferrocarril Cochabamba – Chimoré, que el Congreso Nacional rechazó. Para este último tenía el proyecto realizado y disponía de los recursos financieros necesarios para su construcción. Si se hubiera construido, se hubiera iniciado el desarrollo del Chapare y la apertura de Santa Cruz se hubiera concretado mucho antes, porque la construcción de un ferrocarril entre Chimoré y Santa Cruz hubiera sido fácil de construir, siguiendo terreno plano.

Para el financiamiento de la guerra del Chaco el gobierno de Salamanca recurrió a la minería. Obligó a las empresas mineras a entregar las divisas al Gobierno, para después venderlas a precios más altos que los que pagaba. El Gobierno elevó los impuestos sobre ventas y renta personal y creó “impuestos especiales de emergencia” que las empresas mineras fueron las que más pagaron. Pero el agente más importante para financiar las urgentes necesidades que exigía la guerra fue Simón I. Patiño.

El gobierno de Salamanca obtuvo de Patiño créditos por 6.740.000 $US sin plazo, sin garantías y sin intereses. El presidente le llamaba continuamente pidiéndole que le ayude a solucionar problemas que se presentaban en el Chaco. Patiño actuó de intermediario y garante para que el Gobierno obtenga créditos de la banca internacional y se hizo cargo de la compra de material de guerra en Europa, haciendo gestiones especiales para que estos lleguen lo más antes posible a Bolivia. Donó dos aviones de transporte Junkers J.B.52. Su esposa Albina hizo donación de 50.000 Bs. para la Cruz Roja y donaciones de drogas, camas, uniformes, barriles para agua y 25.000 sacos de arena.

Al presente los minerales se han convertido en el principal rubro de exportación de Bolivia, gracias a las empresas internacionales y a las cooperativas mineras asociadas con empresas chinas. De ahí que el futuro de la minería está en empresas que usan tecnología moderna con uso intensivo de maquinaria, como la que creó en su tiempo Simón I. Patiño.

domingo, 16 de octubre de 2022

El presupuesto, la reactivación y el crecimiento

 

El Presupuesto General del Estado (PGE) es el instrumento de política económica que tiene el país para impulsar la economía nacional, el cual es manejado por el Gobierno, quien tiene la responsabilidad de usar eficientemente los recursos que tiene el país y que han sido confiados a su gestión. El presupuesto de 2021 fue preparado por el Gobierno Transitorio en 2020 y el presupuesto para el presente año fue elaborado por el gobierno del presidente Luis Arce Catacora en 2021 y está en proceso de elaboración el presupuesto para la gestión 2023. El presupuesto se divide en dos partes: funcionamiento e inversión pública. El presupuesto de funcionamiento consolidado 2022 llega a 235.090 millones de bolivianos (34.270 millones de $US) está destinado en un 53,8 % para el funcionamiento de las instituciones del Gobierno, el 31,6 % para las empresas públicas y el 14,6 % para instituciones financieras, de seguridad social, universidades públicas, entidades descentralizadas y administración departamental. Como se ve es fuertemente centralista. El Gobierno ha presentado un proyecto de ley para modificar este presupuesto, que contempla un préstamo de 3.000 millones de bolivianos del Banco Central de Bolivia (BCB) al Tesoro General de la Nación (TGN) y ajustes al impuesto al consumo específico a las bebidas. El presupuesto de inversión pública llega a los 5.015 millones de $US.

Durante el gobierno del MAS (a partir de 2006) los gastos de funcionamiento fueron aumentados en cinco veces y el número de empleados públicos en 2,6 veces. La bonanza de que disfrutó este gobierno duró hasta el año 2014. A partir de este año se empezó a tener déficit fiscal, que se ha mantenido hasta el presente año. En el gobierno del presidente Luis Arce no se ha bajado los gastos de funcionamiento. Se sigue en el mismo tren de gasto, sin entrar en un esquema de austeridad, que requiere las circunstancias actuales, en que han disminuido notablemente los ingresos del Gobierno. Los gastos en propaganda para el Gobierno siguen consumiendo excesivos recursos del PGE, los gastos en el avión presidencial siguen como en la época del presidente Evo Morales y en general el Gobierno no se mide en los gastos de funcionamiento.

El gasto en sueldos, salarios y beneficios sociales fueron presupuestados en 51.504 millones de bolivianos (7.508 millones de $US) los cuales fueron incrementados en el PGE modificado. Este gasto es para pagar a todos los servidores públicos, que incluye a los trabajadores de la salud y la educación, jueces, parlamentarios, policías, militares, a los empleados públicos y a los de las empresas públicas. Los ingresos corrientes fueron presupuestados en 50.470 millones de bolivianos (7.357 millones de $US) que servirían para cubrir el gasto en sueldos. La administración pública del Gobierno está compuesta en su mayor parte por funcionarios que han sido contratados por su afinidad con el MAS. Dicha administración no es factor para la reactivación y el crecimiento y es una afrenta para el 85 % de la población económicamente activa que tiene que subsistir con empleos precarios, que apenas les permite no morirse de hambre. Una generación de jóvenes profesionales ha emigrado a países extranjeros para tener un empleo de acuerdo a sus capacidades y muchos otros no pueden conseguir en el país empleos en sus profesiones.

Las empresas públicas toman en segundo lugar los recursos del presupuesto. La más importante es (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) YPFB. Sus ingresos han bajado notablemente y prácticamente se ha convertido en una empresa importadora de gasolina y diésel, ya que tiene que emplear lo que recibe por la exportación de gas, en comprar del mercado internacional estos combustibles y venderlos en el país con precios subsidiados. Tiene exceso de personal y paga sueldos a dirigentes sindicales declarados en comisión, que no trabajan y se dedican a actividades políticas de apoyo al Gobierno. Pero lo que hace que YPFB ya no sea una empresa que contribuya al crecimiento de la economía, es que no está pudiendo reponer las reservas de gas. Tiene tres empresas subsidiarias: la planta de amoniaco y urea de Bulo Bulo, la planta de productos derivados de gas de Gran Chaco y la planta separadora de Río Grande.

La planta de amoniaco y urea fue inaugurada en septiembre de 2017, en 2018 y 2019 tuvo varias paralizaciones, exportó urea por 146 millones de $US y tuvo pérdidas por 56 millones de $US (2018). Fue operada por Samsung a un costo de 88,8 millones de $US anuales. Fue paralizada en noviembre de 2019 y reactivada en octubre de 2021. La empresa se hizo cargo de la operación, con la contratación de expertos internacionales, el costo anual de operación y mantenimiento se bajó a 44,3 millones de $US. Según declaraciones del presidente de YPFB, de octubre de 2021 a junio de 2022 se vendió urea por 220 millones de $US, 60 millones de $US en el mercado interno y 160 millones de $US en mercados de la región. Ello ha sido posible porque el precio de la urea está elevado por la guerra en Ucrania. Con los altibajos y periódicas paralizaciones que ha tenido la empresa en los cinco años que está operando, está en duda la contribución que pueda hacer al crecimiento de la economía nacional, amén de que nunca pagará la deuda que ha contraído para la construcción de la planta (863 millones de $US) y que ha ocasionado la fallida construcción del ferrocarril Montero – Bulo Bulo, donde el país perdió 267 millones de $US. La producción de urea se hace con gas subsidiado, que se podrá mantener hasta cuando YPFB pueda proveerle de gas.

La Planta de Gran Chaco puede producir GLP, GNL, gasolina natural, etano e isopentano, solamente produce los dos primeros productos. Para sacar el GLP se necesitan cisternas o camiones con garrafas, lo que significa un costo de transporte muy elevado. Para el GNL se necesitan cisternas criogénicas e instalaciones de regasificación en las terminales de recepción. La planta trabaja al 23 % de su capacidad en el caso del GLP y en el de GNL al 4 %. La planta separadora de Río Grande trabaja al 50 % de su capacidad.

La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) tiene centrales termoeléctricas en Entre Ríos del trópico de Cochabamba, Warnes y Yacuiba, que fueron habilitadas para generar 1.480 MW de energía eléctrica, con el objeto de aumentar la oferta de energía eléctrica y destinarla a la exportación. De esta manera, el país tiene un excedente de generación de energía eléctrica que no ha podido ser vendido en los países vecinos. Son tres centrales que no contribuirán a la reactivación y el crecimiento de la economía. La otra empresa nacionalizada, la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL) ha perdido el protagonismo que tenía en las telecomunicaciones y se dice que es “la caja chica del MAS”.

La COMIBOL es una corporación que agrupa a varias empresas mineras, su incidencia en el total del valor de exportación no llega al 10 %. Según un informe que se hizo en 2019 antes de la renuncia del presidente Evo Morales, sus empresas enfrentaban serios problemas financieros. La empresa de Huanuni estaba trabajando a perdida, tenía trabajando a 4.000 mineros. Otros problemas que tenía es que no podía controlar el robo de mineral y tiene un ingenio que no funciona. La fundición de Vinto tenía una deuda de 80 millones de $US y tiene un horno sobredimensionado. Otras empresas que estaban en crítica situación financiera eran Colquiri, Coro Coro, Empresa Boliviana del Oro, Karachipampa y Amayapampa. COMIBOL juega un papel secundario en la producción minera, por lo que su contribución a la reactivación y al crecimiento no es significativa.

En un diagnóstico que hizo, de 63 empresas públicas, la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OTFEP) en 2019 (durante la gestión del presidente Evo Morales) se identificaron 15 problemas, que eran la causa de su bajo rendimiento. Según esta oficina, hasta 2019 nueve empresas públicas acumularon una pérdida de 69 millones de $US. Estas fueron Empresa Azucarera San Buenaventura, Empresa Estatal de Textiles Yacana, Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos, Empresa Pública Quipus, Empresa Siderúrgica del Mutún, Empresa Productiva Cementos de Bolivia, Yacimientos del Litio Bolivianos, Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos y Empresa Naviera Boliviana. Según otra investigación, las empresas públicas Emapa, Mi Teleférico, Quipus, ABE, Easba, Boltur, Cartonbol, Empresa Mutún, EBA y Yacimientos del Litio, desde su creación hasta el año 2021, reportaron pérdidas por un monto de 3.823 millones de bolivianos (557,4 millones de $US).

La Empresa Siderúrgica del Mutún, que está a cargo del desarrollo del yacimiento del hierro, tiene una deuda de 488 millones de $US, 73 millones de $US al TGN y 415 millones de $US a EXIMBANK y ha reportado una pérdida operativa acumulada de 8,3 millones de $US hasta 2019. Igualmente Yacimientos del Litio Bolivianos tiene una deuda de 772 millones de $US y ha tenido pérdidas por 35,2 millones de $US durante su funcionamiento. Las dos empresas no han producido hasta ahora ningún beneficio para el país. Desde 2017, Bolivia ya tiene industria siderúrgica gracias a un emprendimiento privado.

Hace doce años que está funcionando el ingenio azucarero de San Buenaventura (EASBA) con millonarias pérdidas (56,5 millones de $US). En el tiempo que fue construido, la empresa privada Aguaí construyó un ingenio azucarero en Santa Cruz, que al presente está con una posición sólida en el mercado nacional.

La empresa Mi Teleférico opera 10 líneas de teleférico construidas en las ciudades de La Paz y El Alto. Se inauguró en 2014 con las líneas roja, amarilla y verde y se terminó de construir en 2018 con la línea morada. Hasta el año 2021, ha operado acumulando una pérdida por 199 millones de $US. La red de teleféricos atiende solo al 9 % de la demanda de pasajeros que tienen las dos ciudades, el 91 % restante tiene que usar el pésimo sistema de transporte público que tienen las dos ciudades. Solamente las líneas que conectan a La Paz con El Alto tienen un apreciable flujo de pasajeros, las demás apenas se usan. En algún momento tiene que reemplazar los cables y el equipo electromecánico.

La inversión pública contribuye al crecimiento de la economía solamente si es rentable, o sea que produce beneficios por encima de sus costos de inversión, mantenimiento y operación. Cuando un empresario privado hace una inversión, asume el riesgo de que su inversión no produzca los beneficios esperados de ella. En el caso de la inversión pública, los que deciden la realización de la inversión no asumen la responsabilidad de los resultados que pueda tener, aunque de acuerdo a la ley SAFCO deberían asumirla. Por eso existe el Sistema Nacional de Inversión Pública, para que los proyectos que presenten las instituciones sean revisados, para comprobar que harán una contribución positiva a la economía. Pero los dos gobiernos del MAS han archivado este sistema, lo mismo que han archivado el Sistema de Administración de Bienes y Servicios, que hay para controlar la correcta ejecución de los proyectos.

El Presupuesto de Inversión Pública de la gestión 2022 tiene programados 5.016 millones de $US, para el área productiva 2.129 millones de $US (42 %), para infraestructura 1.498 millones de $US (30 %), para el área social 862 millones de $US (17 %) y para proyectos multisectoriales 527 millones de $US (11 %). En agosto pasado, el ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural anunció una inversión de 2.076 millones de Bs. (303 millones de $US) para la realización de 20 proyectos de industrialización, entre los cuales están plantas de almacenamiento de Emapa en Pailón, de bio insumos en Pampa Grande y de transformación de subproductos de soya en San Julián. Esta inversión es una muy pequeña parte del monto programado para el área productiva. Dada la baja o casi nula capacidad del Gobierno para hacer inversiones en el sector productivo, que produzcan beneficios para la economía, se puede presumir que las inversiones en el área productiva no contribuirán a la reactivación y crecimiento de la economía. Resulta difícil identificar las inversiones que hace el Gobierno en el área social y en los proyectos multi sectoriales, por lo que en este artículo no se hará un comentario sobre éstas.

En el área de infraestructura se tiene 11 proyectos de carreteras de doble vía. Ellas son: El Alto – Viacha, Huarina – Tiquina, la doble vía en El Sillar, Montero – Yapacaní, Ivirgarzama – Puente Mariposas, Puente Mariposas – Puente Chimoré, Puente Chimoré – Villa Tunari, Confital – Bombeo, Yacuiba – Campo Pajoso (fase I), Santa Cruz – Warnes y Sucre – Yamparáez. La doble vía Huarina – Tíquina comenzó a construirse hace muchos años y nunca se termina. La doble vía en El Sillar se construye en una zona de terreno de inestabilidad crónica de la carretera Cochabamba – Villa Tunari, a un costo muy elevado. Cuatro dobles vías se construyen en la carretera Montero – Villa Tunari, una en la carretera Oruro – Cochabamba y otra en la carretera Yacuiba – Santa Cruz. Las dobles vías El Alto – Viacha y Santa Cruz – Warnes son vías urbanas. La doble vía Sucre – Yamparáez está en etapa de adjudicación y está envuelta en un escándalo de corrupción.

Una carretera de dos vías con dos carriles de ida y dos carriles de vuelta se justifica cuando el tráfico que circula por la carretera crece hasta alcanzar volúmenes que sobrepasan la capacidad de la misma, produciéndose congestión, esto sucede cuando la carretera ha alcanzado por ejemplo un tráfico de 40.000 vehículos por día. Con este criterio no se justifica la construcción de las dobles vías. La doble vía de 30 Km que se construye en la zona de El Sillar tendrá un costo de 426,1 millones de $US, o sea a un costo de construcción por Km de 14,2 millones de $US, una inversión excesiva para una corta longitud de carretera, en una zona que, de acuerdo a la experiencia que se tiene en el país, seguirá ocasionando problemas a la nueva carretera. Es una inversión a fondo perdido, que no hará crecer a la economía.

La inversión pública que se destina a las carreteras no tendrá ningún impacto en la reactivación y crecimiento de la economía. La inversión se concentra en una pequeña longitud de la red fundamental, en proyectos de dobles vías que no se justifican económicamente. Actualmente la economía enfrenta el hecho de que el mantenimiento de las carreteras está en un completo descuido, lo que aumenta el costo de operación de los vehículos que circulan por ellas. Muchos kilómetros de la red fundamental están en pésimas condiciones y un territorio extenso del norte del país no tiene vinculación carretera con transitabilidad permanente, es allí donde debía llegar la inversión pública y también a los caminos de las redes departamental y municipal, actualmente llega muy poco a la red departamental y a cuenta gotas a la red municipal.

El presupuesto de funcionamiento de más de 34.000 millones de $US (80 % del PIB) es para el beneficio y sostenimiento del partido de gobierno y para dar empleo a sus miembros o afines. Los gastos del Ejecutivo siguen siendo excesivos, siendo que hace ocho años se terminó la bonanza. La administración pública no tiene funcionarios especializados, para trabajar en ella el único requisito es tener afinidad con el partido. El país necesita para su desarrollo de una administración pública especializada.

Los parlamentarios del MAS están en el Legislativo para cuidar los intereses del partido y no para velar por los intereses del país. Los jueces no actúan con independencia, porque son elegidos para atender los requerimientos del partido, para eliminar toda oposición y cubrir los actos de corrupción de sus miembros. Una justicia corrupta y supeditada a los intereses del partido de gobierno, se constituye en un obstáculo para el crecimiento de la economía. El presupuesto de funcionamiento que se destina a los tres poderes del Estado, contribuye muy poco o no contribuye a la reactivación y crecimiento de la economía.

YPFB, la mayor empresa que tiene el país y que ha hecho posible que reciba ingentes recursos, está en camino de convertirse en una empresa de tercera categoría. Sigue en los tres primeros puestos de las exportaciones, pero tiene cada vez menos gas para exportar y tiene que importar cada vez más combustibles. La exportación de minerales está liderizada por las empresas internacionales, seguida por las cooperativas y en tercer lugar por la COMIBOL, en la que su participación no llega al 10 % del total exportado.

En este artículo no se ha mencionado a muchas otras empresas públicas, que no producen ningún beneficio para el país. Pero éstas, por lo que se ha expuesto, no son un factor para la reactivación y crecimiento de la economía. Solamente consumen recursos, que podrían ser asignados a otras actividades, que realmente produzcan beneficios para el país.

La inversión pública sigue el mismo patrón de asignación de recursos al despilfarro, a elefantes blancos e inversiones improductivas, que consumieron los ingentes recursos que recibió el país por la exportación de gas, minerales y otros productos.

El mundo quechua

 

Se afirma que las etnias que habitan Bolivia y tienen mayor cantidad de miembros son la quechua y la aimara. Los aimaras habitan la región del Altiplano y se identifican por el idioma aimara que hablan. Pero esto no sucede con los quechuas. La etnia quechua o quichua es una etnia procedente de la República del Perú. Su presencia en Bolivia comienza con la conquista de los incas, de los pueblos que habitaban el Altiplano y los Valles. Esta región estaba habitada por diferentes pueblos y se hablaban diferentes idiomas.

En el primer milenio antes de Cristo aparece en el Altiplano la cultura Tiwanaku y en el primer milenio de la era cristiana se convierte en un imperio. Los habitantes de Tiwanaku hablaban puquina. Hacia el siglo XI desaparece. En el siglo XII aparecen los aimaras que vienen de Coquimbo (Chile) y de Tucumán (Argentina). Con ellos se constituyen varios señoríos collas, que logran constituirse en un reino que abarcaba a una extensa región desde los límites del reino de los incas hasta la región de los Chichas. El inca Pachacuti conquista el Collao, venciendo al rey colla Chuchi Capac, pero después su hijo Tupac Inca Yupanqui y nieto Huayna Capac tuvieron que afrontar continuas rebeliones de los pueblos del Collao. Los incas no lograron desarraigar a los pueblos collas que hablaban aimara e imponer su idioma y estos subsisten hasta el día de hoy. Según algunos historiadores, los incas tienen su origen en Tiwanaku, que por alguna razón sus habitantes tuvieron que emigrar al valle del Cuzco.

El dominio de los incas sobre el Collao duró menos de un siglo, periodo en el cual se puede haber trasladado alguna población quechua al Collasuyo, pero ello no explica la presencia quechua en Bolivia, la cual se hace recién efectiva con la conquista española. Después de que Francisco Pizarro ajusticiara al inca Atahualpa, tomó el dominio del Imperio Incaico y convirtió a Cuzco en la base de partida para ocupar los territorios del Imperio Inca.

Se casó con una princesa inca y lo mismo hicieron varios de sus compañeros. Respetó la estructura jerárquica inca y la fundación de ciudades en lo que es hoy día Bolivia, Argentina y Chile se hizo con expediciones compuestas por españoles (en su mayoría hombres) y quechuas, lo que produjo un mestizaje de españoles y quechuas y también de los indígenas de los territorios ocupados. El quechua se convierte en el primer idioma oficial en los territorios ocupados y se impone incluso a otras etnias. Así se ocupó el territorio de lo que es hoy Bolivia, de lo que es el norte argentino hasta la provincia de Mendoza y de lo que es Chile. En su novela “Inés del alma mía” Isabel Allende relata la conquista de Chile y la fundación de Santiago por Pedro de Valdivia, en la que está la presencia de quechuas, incluso de una princesa inca.

Así nace el mundo quechua que abarca a cuatro países, Perú, Chile, Bolivia y Argentina. En Bolivia el mundo quechua está presente en los departamentos de Cochabamba, Chuquisaca, Potosí, Tarija y Santa Cruz. En los tres primeros todavía el quechua es hablado junto con el castellano. El presidente René Barrientos Ortuño hablaba el quechua fluidamente, como se hace en muchas de las familias de estos departamentos, lo que lastimosamente se va perdiendo, en lo que respecta al quechua. El bilingüismo se practica en la República del Paraguay, que tiene como lenguas oficiales al guaraní y al español. El primero se habla en la intimidad del hogar. En Tarija, Santa Cruz y las provincias Cinti de Chuquisaca y Chichas de Potosí se ha perdido el quechua, pero quedan muchas palabras de ese origen y nombres quechuas de lugares y ciudades. En los valles mesotérmicos del departamento de Santa Cruz se nota claramente la presencia quechua.

En la Argentina la presencia quechua se encuentra sobre todo en el norte. La independencia de la Argentina fue redactada en castellano y quechua. En Salta se masca coca y según la zamba que dice “esas (zambas) que mi abuelo en quichua cantaba” en el pasado se hablaba quechua. Una provincia argentina tiene nombre quechua.

En el mundo quechua se baila la cueca y sus variantes como la zamba y la chacarera. En el Perú se le llama marinera. En sus bailes está presente el zapateo. En los bailes grupales están el carnavalito o huayño. Los instrumentos folklóricos que se tocan son la guitarra, charango, violín, bombo, tambor y quena. Tiene su propia gastronomía, fusión de la comida española y americana. Un lugar importante en ella lo ocupa la empanada, con toda clase de rellenos. Están presentes picantes, sopas, asados, humintas y también los embutidos de cerdo como los chorizos, morcillas, queso de cuchi, enrollado y productos de la leche como el dulce y los quesos. Se toma chicha, vino y el destilado de la uva, que en Perú y Chile se llama pisco y en Bolivia singani.

En el mundo quechua se ha generado un profundo respeto por los incas. Siempre se ha considerado a Francisco Pizarro como un villano y a Atahualpa como un héroe o como un mártir. En el himno al mariscal Sucre, a éste se lo califica como “vengador de los incas”. A los caminos peatonales de la colonia y la república se los llama “caminos del inca”. Restos arqueológicos de culturas que no son incaicas se les atribuye a los incas, como Samaipata o la Horca del Inca en Copacabana.

martes, 14 de junio de 2022

Corredores bioceánicos

 

Ante la noticia de un corredor bioceánico carretero que uniría los océanos Pacífico y Atlántico a través de Chile, Argentina, Paraguay y Brasil, excluyendo a Bolivia, ha encendido la alarma de que esa exclusión significaría para el país una pérdida de oportunidad de desarrollo y de ser el “eje económico Pacífico – Atlántico”.

No se toma en cuenta de que ya existe, desde hace más de una década, un corredor bioceánico carretero que pasa por Bolivia, que une el puerto de Santos en Brasil con el puerto de Arica en Chile o con Matarani en Perú, a través de la carretera pavimentada que une a Puerto Suárez en la frontera con Brasil con Santa Cruz, Cochabamba y Tambo Quemado en la frontera con Chile o Desaguadero en la frontera con Perú.

Sencillamente no ha pasado nada. No se produjo el flujo de camiones esperado llevando carga de exportación brasileña de estados brasileños limítrofes con Bolivia a los puertos del Pacífico, para ser llevada por mar a mercados del Asia. Esto en el supuesto de que se tendrían menores costos de transporte, en comparación con los costos de transportar esa carga por barcos marítimos, que tienen que hacer un largo recorrido por el canal de Panamá o por el estrecho de Magallanes.

Desde hace muchos años, las exportaciones de soya y sus productos que se producen en el departamento de Santa Cruz, se llevan a Colombia por el largo recorrido de navegar por el río Paraguay – Paraná para llevarlas a puertos de su desembocadura, donde se trasladan a barcos marítimos que las llevan a su destino final. No son transportadas por carretera al puerto de Arica y de allí por mar hasta Colombia, donde se tendrían menores distancias de transporte.

Esto sucede porque los costos de transporte por carretera son mucho más altos que los costos de transporte por río y mar. El transporte acuático es el modo de transporte más barato que existe, esto principalmente por las economías de escala que tiene. No existe ningún ahorro en costos de transporte, llevando las mercancías del este de Bolivia y el oeste del Brasil a puertos del Pacífico, para evitar el largo recorrido que hacen los barcos yendo ya sea por el canal de Panamá o por el estrecho de Magallanes.

Otro aspecto que hay que considerar son las tarifas marítimas. Por la naturaleza de la industria del transporte marítimo, éstas difieren poco para los embarques que se hacen, por ejemplo, desde el Lejano Oriente hasta puertos de América del Sur. Las tarifas pueden diferir muy poco para carga que se transporta desde el Japón hasta Arica en el Pacífico o hasta Santos en el Atlántico. Incluso puede resultar más barato por Santos. Hay que considerar también que para el Brasil su principal mercado es Europa, a donde se dirigen mayormente sus exportaciones.

Evo Morales, durante su gobierno, propuso implementar un corredor bioceánico ferroviario que una el puerto brasileño de Santos con el puerto peruano de Ilo, pasando por territorio boliviano. El costo estimado de completar los enlaces ferroviarios en Bolivia era de más de 10.000 millones de $US. Los costos por transporte acuático (fluvial y marítimo) son mucho menores que los costos por transporte ferroviario, por eso es que la soya y sus productos son exportados por el río Paraguay – Paraná y no son transportadas por ferrocarril hasta el puerto de Santos.

La implementación de corredores bioceánicos ha dominado la política de transportes del país de los últimos 40 años, siendo que no tiene ningún fundamento ni técnico ni económico. Más importante es disponer de un sistema de transportes que apoye el desarrollo de la economía. Uno de los principales escollos para este fin, es la pésima red de carreteras que se tiene, donde se han desperdiciado 11.000 millones de $US en malos proyectos, se ha descuidado el mantenimiento y se ha desatendido a las carreteras de las redes departamental y municipal.

Los bloqueos en las carreteras, que se han institucionalizado en el país, penalizan al comercio internacional ocasionándole pérdidas económicas y sobre todo ocasionan daños a la economía nacional. No tiene ningún efecto en el transporte regional. Las relaciones comerciales entre los países sudamericanos están establecidas a través de los modos de transporte de que disponen entre ellas y en especial del transporte marítimo. Bolivia juega un papel marginal en ellas. A Bolivia le interesa más tener sus conexiones internacionales expeditas con los países vecinos, para beneficio de su propia economía.

La Revolución Nacional y el desarrollo

 

I. Bolivia antes de la revolución nacional

Desde su fundación en 1825 hasta 1880, Bolivia fue gobernada por caudillos que se disputaban el poder para dominarlo, sin preocuparse de su desarrollo, ni siquiera de organizar al país y crear instituciones. Las excepciones han sido Andrés de Santa Cruz, José Ballivián y José María Linares. Los gobiernos se preocuparon muy poco del departamento del Litoral, que fue ocupado por empresas y habitantes de Chile. Solamente Aniceto Arce se preocupó de que el país tenga presencia en su territorio marítimo, se propuso construir un ferrocarril que le uniera al resto del país. El ferrocarril fue construido después que se perdió el territorio. El gobierno de Hilarión Daza imprudentemente le dio el pretexto a Chile, con el impuesto de 10 centavos, para ocupar violentamente el departamento del Litoral. Bolivia no estaba preparada para defender su territorio marítimo, hubiera sido mejor dejar que Arce construyese el ferrocarril y empezar a sentar soberanía en el Litoral.

La guerra encontró a Bolivia sin fuerzas armadas y con una economía incipiente basada en la minería, que operaba según los métodos que se usaban en la colonia. Todavía no habían llegado al país los adelantos que se habían producido con la revolución industrial. La agricultura y la industria se encontraban sin desarrollarse. El país carecía de medios de comunicación.

Un esfuerzo de progreso fue realizado por Aniceto Arce con la organización de la empresa minera Huanchaca, que él levantó desde una empresa minera deficitaria hasta convertirla en una pujante empresa internacional, inicialmente yéndose a trabajar a la mina, introduciendo maquinaria, mejores métodos de explotación, contratando técnicos calificados (que necesariamente tenían que ser extranjeros) consiguiendo capitales de inversión e introduciendo una administración eficiente. La agricultura y la industria todavía no comenzaban a surgir. La tierra pertenecían a las comunidades indígenas y a los propietarios de la clase criolla. La producción agrícola a lo máximo era para la subsistencia y para abastecer a las ciudades y a las minas. Aniceto Arce construyó el ferrocarril para unir al Litoral perdido con el territorio nacional, sin que le cueste un centavo al Gobierno Nacional. La línea de ferrocarril llegó hasta Huanchaca y Oruro. Durante su Gobierno se construyeron caminos, telégrafo y otras obras de infraestructura que no tenía el país. Se le considera como el “artífice de la introducción de la revolución industrial en Bolivia”.

Recién después de la derrota en la batalla de Tacna, el país comenzó a edificarse. De 1880 a 1920 los gobiernos fueron elegidos mediante elecciones, restringidas a una parte pequeña de la población, pero mejor que el esquema de golpes de estado de los caudillos. En este periodo gobernaron primero los conservadores y luego los liberales. Se desarrollaron los tres poderes ejecutivo, legislativo y judicial, se construyó la red de ferrocarriles en el altiplano con conexiones a las ciudades de Cochabamba, Sucre y Potosí y se introdujeron otros adelantos que produjo la revolución industrial.

En el norte, en el territorio del Acre se produjo un nuevo intento de ocupación que fue controlado pero que para evitar una confrontación con Brasil se tuvo que ceder territorio, para conservar el que tiene el departamento de Pando, donde Nicolás Suárez instaló una empresa explotadora de goma, que junto con la plata fue otro producto de exportación y de ingresos para la economía boliviana.

Cuando la plata perdió su importancia como producto de exportación, fue reemplazado por el estaño. También el poder político se trasladó de Sucre a La Paz. Surgió Llallagua, como centro de gravedad de la actividad minera, en reemplazo de Huanchaca. En esta montaña surgieron tres empresas, una de ellas la empresa de Simón I. Patiño, quien desde una sociedad con un propietario de una mina que no rendía, edificó una empresa de alcance internacional. Patiño comenzó yendo a trabajar a la mina, seguido de su esposa y con una administración eficiente, maquinaria adecuada y métodos modernos de explotación, logró convertir a esa pequeña mina en una de gran rentabilidad, gracias también al mineral de estaño de alta ley que contenía. Para reducir los costos de transporte, Patiño hizo construir un ferrocarril desde Uncía hasta Machacamarca, para unirse a la red nacional de ferrocarriles.

Mediante golpe de estado los republicanos tomaron el poder en 1920 y gobernaron hasta 1934, cuando el presidente Salamanca fue derrocado en Villamontes, por los militares que conducían la guerra. La guerra del Chaco, que se produjo entre 1931 y 1934, significó un enorme esfuerzo que hizo el país, para combatir en una región inhóspita y alejada de sus centros de población. De 1934 a 1952 el país fue gobernado por los militares que fueron parte de los mandos de la guerra y por un gobierno civil, hasta que se produjo la revolución nacional, cuando el presidente Urriolagoitia desconoció la victoria del Movimiento Nacionalista Revolucionario en las elecciones de 1951 y entregó el gobierno a un militar.

II La rosca y el super estado

Todos los países vecinos, desde su fundación hasta mediados del siglo XX, estaban gobernados por oligarquías que eran productivas, de las que salían los gobiernos, pero la que gobernaba Bolivia era parasitaria en su mayor parte. Los miembros de esta oligarquía acaparaban la propiedad de la tierra y no se ocupaban de hacer de sus propiedades unidades productivas. Se ocupaban, en su mayor parte, solamente de usufructuar de la venta de los productos que obtenían del cultivo de sus tierras. Ni siquiera cubrían el costo de la mano de obra que empleaban para la producción agrícola.

Después del despojo de las tierras de las comunidades indígenas, estas pasaron a la propiedad de terratenientes, que eran trabajadas por los campesinos que habitaban sus propiedades, en el Altiplano por los indígenas aimaras y en los valles y llanos por los campesinos mestizos, de habla quechua en los departamentos de Cochabamba, Chuquisaca y parte de Potosí. Ellos no recibían pago por el trabajo que prestaban, en cambio recibían un pedazo de terreno para su propia subsistencia. Además tenían la obligación de llevar la producción agrícola a la casa del dueño en la ciudad y realizar trabajos en ella.

Después de los caudillos, los presidentes, con excepción de Pacheco y Arce, salieron de la oligarquía terrateniente, que los revolucionarios de abril de 1952 llamarón “rosca”. En las ciudades estaban los comerciantes y los artesanos. Había empleados de los ferrocarriles y de otros rubros como la imprenta. En los últimos 20 años se desarrolló una industria ligera.

Antes de 1952 Bolivia era un país eminentemente minero, su economía dependía de la minería, y en cierto periodo de la goma, que tuvo su incidencia a comienzos del siglo XX. Primero fue el ciclo de la plata que tuvo su auge con Aniceto Arce, que organizó una empresa prospera y construyó el ferrocarril para la exportación de los minerales por el océano Pacífico. Significó para Bolivia un impulso importante para su desarrollo. Su mayor contribución, fue introducir los adelantos que trajo la revolución industrial. Arce también trató de impulsar la agricultura y la industria. Si bien no terminó pobre, gastó su fortuna para impulsar el desarrollo de Bolivia.

Después de la plata vino el ciclo del estaño. En éste, había en el país las tres minerías: grande, mediana y chica. La minería grande estaba representada por Patiño, Hoschild y Aramayo. El más grande de los tres era Patiño. De ser un empleado de una empresa rescatadora de minerales, con trabajo duro convirtió a una mina de estaño no rentable, en una empresa minera de alcance internacional, no pertenecía a la clase social de la rosca. Hoschild era un inmigrante y Aramayo pertenecía a una antigua familia minera. A los tres, especialmente a Patiño, se les atribuyó el constituir un superestado y junto con la rosca o como parte de ella, de oprimir al pueblo boliviano e impedir que Bolivia se desarrolle. Se decía que los mineros trabajaban en sus minas en condiciones penosas y la mayor parte del beneficio que obtenían de la explotación minera era para su propio lucro, dejando muy poco para el país. Se llegó a afirmar que Patiño podía poner al presidente que él quisiera. Lo cierto era que el estaño y la minería eran los que sostenían la economía nacional y los gobiernos se sostenían con los impuestos que pagaban, que no fueron exiguos, como se dijo para justificar la nacionalización.

La carrera de Simón I. Patiño es digna de admiración. Fue un empresario excepcional, que día a día estaba concentrado en el manejo de sus empresas, cuidando los mínimos detalles para que den los mejores resultados. Era un campeón del management. Se hizo dueño de la montaña de Llallagua, comprando las minas de otros dos propietarios y de la empresa chilena Compañía Estañífera de Llallagua, a través de la compra de sus acciones en la bolsa de valores de Santiago. Estando consolidada su empresa, Patiño se trasladó a Estados Unidos y Europa. Compró acciones de fundiciones en Europa y de minas en Malasia y otros países. Fue un promotor del Consejo Internacional del estaño para controlar los precios del estaño en el mercado internacional. No intervino en la política nacional, solamente una vez, en el gobierno de Saavedra, actuó como intercesor entre el gobierno y los sectores políticos de oposición, para que actuaran en conjunto en bien del país, pero resultó un fracaso por las posiciones intransigentes de los dos sectores.

El mejor hospital que había en Bolivia estaba en Llallagua y los mejores nadadores del país eran de Catavi, porque tenían una pileta atemperada. La empresa de Patiño proveía a sus trabajadores de hospitales, escuelas y vivienda. Además disponían de pulpería, donde podían comprar a precios rebajados artículos básicos para alimentación y mercancías. Los primeros bolivianos que tuvieron beneficios sociales fueron los trabajadores de las minas de Patiño. Tenían las ocho horas diarias de trabajo de lunes a sábado, salario y sueldo sujeto a contrato, bonos de producción y primas, pagos por sobretiempo, licencias, indemnización, desahucio y comenzaron a tener las mutuales de ahorro. Para Patiño era muy importante que sus trabajadores tuvieran las mejores condiciones de trabajo. Cuando ya no se necesitaban las palliris, no las despidió, las siguió contratando para que hicieran otros trabajos.

Simón I. Patiño incursionó en la agricultura, la banca y la industria, inició la industria del vino y del singani a través de la empresa SAGIC. Hizo posible que se concluyera la construcción del ferrocarril Potosí – Sucre. Propuso construir un ferrocarril entre Cochabamba y Chimoré, que el Congreso Nacional rechazó y después el Gobierno rechazó igualmente su propuesta de construir una carretera. Jugó un papel importante en la guerra con el Paraguay, al dar y conseguir créditos y con la donación de dos aviones y un hospital. La guerra fue financiada por los tres barones del estaño, con la entrega de divisas que el Gobierno después vendía a precios más altos y con la otorgación de créditos.

III. Bolivia después de la revolución nacional

Después de la revolución nacional, en Bolivia se produjeron cambios trascendentales en su estructura social y económica. El líder de la revolución, Víctor Paz Estenssoro, describió estos cambios de la siguiente manera: “El 9 de abril de 1952, para decirlo en una apretada síntesis, marca el comienzo de un proceso que se caracteriza por la presencia de las grandes mayorías nacionales en el manejo de la cosa pública y por las transformaciones profundas efectuadas para hacer de un país semicolonial y de un pueblo oprimido, un ente nacional democrático y soberano. El propósito cardinal de mi primer gobierno fue modificar, fundamentalmente, la estructura económica y social con la liquidación del poder minero feudal mediante la nacionalización de las minas y la reforma agraria, lo que permitió una distribución más justa del ingreso nacional y la vigencia de un plan de desarrollo y la diversificación de la economía”. Las otras medidas tomadas fueron el voto universal, la reforma educativa, la creación de la legislación del trabajo y del sistema de seguridad social.

En lo económico, se impulsó el desarrollo de Santa Cruz y de los hidrocarburos con el fortalecimiento de YPFB. Se construyó la planta hidroeléctrica de Corani y otras de generación termoeléctrica. Se construyó el ingenio azucarero de Guabira y el Hospital Obrero. Una medida transcendental fue la creación del Servicio Nacional de Caminos, que permitió que el país dispusiera de una red de carreteras.

Antes de la revolución nacional, una gran parte de la población vivía en una especie de apartheid, no participaba en el gobierno, el cual era dominado por la oligarquía de la rosca. El voto universal dio carta de ciudadanía a toda la población y le dio el derecho de elegir a sus gobernantes. Se instaló el sistema democrático, de manera que la sociedad pudiera mediante elecciones elegir gobiernos, con la participación de todos sus miembros, independientemente de su clase, raza, religión, riqueza o grado de educación. Desde el punto de vista social fue un gran avance para los bolivianos, pero también lo fue desde el punto de vista económico. Permitió que todos los bolivianos puedan participar en el desarrollo de la economía y esta tenga mayor cantidad de actores. La reforma educativa fue fundamental para que la educación llegue a todos los bolivianos, aunque posteriormente no se le haya dado la importancia que tiene, por la baja asignación de presupuesto, infraestructura deficiente y descuido en la calidad, que prevalece hasta nuestros días.

La reforma agraria fue una medida trascendental para la economía, porque democratizó la propiedad de la tierra. Con ella comenzó el desarrollo de la agricultura, la ganadería y la agroindustria. Con la tierra que era acaparada por una minoría de propietarios que no la trabajaban, el país disponía de producciones agrícolas marginales, el país tenía que importar la mayor parte de sus alimentos. En el altiplano y en los valles, las regiones más afectadas por el sistema feudal de propiedad de la tierra, se inició una nueva era para la agricultura y la ganadería y con ello un mejoramiento en la calidad de vida de sus habitantes. En el altiplano, con las limitaciones de clima y suelos, comenzó a desarrollarse la agricultura de los productos como la papa, cebada, quinua y en las zonas donde ésta no es posible, la ganadería de camélidos. En los valles, con la restricción de terrenos disponibles para la agricultura, se comenzó a desarrollar la agricultura de los productos propios de esta región. Los valles de Cochabamba y Tarija ofrecieron las mayores posibilidades para el desarrollo agrícola. En Tarija se desarrolló la industria del vino y el singani. El desarrollo podría haber sido mayor si se hubiera apoyado al sector con infraestructura (especialmente de caminos), educación y fomento a la actividad.

La construcción de ferrocarriles y carreteras es muy difícil en Bolivia, por el terreno montañoso que tiene en el occidente y los caudalosos ríos que hay en el norte y oriente, donde está el 70 % del territorio que tiene. Un obstáculo para el desarrollo económico de Bolivia siempre ha sido la falta de una adecuada red de carreteras y antes de 1952 el país no la tenía, el oriente y el norte estaban aislados del resto del país. Santa Cruz tenía una precaria carretera y para conectarlo con el resto del país e iniciar su desarrollo, era urgente construir una carretera moderna. Esta se comenzó a construir en 1943 y fue inaugurada en 1954.

La carretera pavimentada fue el punto de partida para el desarrollo de Santa Cruz, lo que se complementó con la construcción de otras carreteras dentro del departamento. Hubo otros tres factores que posibilitaron el desarrollo de lo que ahora es el principal polo de desarrollo del país. Estos fueron el desarrollo de la producción de petróleo y gas, el desarrollo de la agricultura y la construcción de los ferrocarriles de conexión con Argentina y Brasil. Lo primero fue realizado por un nuevo Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y con la apertura que se dio a la inversión extranjera. El desarrollo de la agricultura fue llevado a cabo por emprendedores cruceños y otros llegados de los otros departamentos y también por la llegada de inmigrantes japoneses, menonitas y del interior del país. La llegada de gente decidida a trabajar, fue el fundamento para dar lugar al departamento más pujante y populoso de Bolivia. Todo esto fue posible por los extensos terrenos favorables para la agricultura que tiene Santa Cruz. Como consecuencia se produjo después el desarrollo de la agroindustria.

IV. La nacionalización de las minas

En las minas y particularmente en las minas de Patiño, a partir de 1918 se produjeron paros y huelgas por aumentos salariales y otras peticiones de los mineros. Con estos se consiguió la jornada de trabajo de ocho horas y aumentos en los jornales. Simón I. Patiño daba instrucciones de que se evitaran los conflictos sociales y se atendieran las peticiones de los trabajadores en todo lo que fuera justo y posible para la empresa. Se produjeron dos masacres, en Uncía durante el gobierno de Bautista Saavedra y en Catavi durante el gobierno de Enrique Peñaranda.

Después de la muerte de Simón I. Patiño, las minas y en especial las de Llallagua, se convirtieron en el campo de acción de los agitadores, que propiciaban la toma de las empresas. Los administradores de la Patiño Mines ya no podían ejercer su autoridad e incluso estaban amenazados por grupos armados, la empresa entró en el caos y ya no se podían realizar las actividades normales. La situación en otros distritos mineros era similar. La empresa de Patiño para restablecer la normalidad en las actividades, propuso despedir a todo el personal pagándole indemnización y desahucio y recontratar al 95 %. El plan, que estaba destinado a eliminar a los subversores del orden, fue aceptado por los mineros y fue ejecutado por la empresa.

Los líderes de los movimientos subversivos en las minas de Patiño fueron Juan Lechín, secretario ejecutivo permanente de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) y Guillermo Lora, dirigente del Partido Obrero Revolucionario. Entre febrero y mayo de 1949, se produjo en Llallagua un movimiento subversivo que tuvo que ser controlado por el ejército y donde el personal superior de la empresa fue maltratado y de estos fueron muertos extranjeros y bolivianos. Después de estos sucesos, la situación de la Patiño Mines se volvió muy difícil, su organización fue seriamente afectada y pocos técnicos y administradores querían trabajar en la empresa. A ello se sumó el empobrecimiento del contenido de estaño en el mineral extraído de la montaña. Todavía más, el gobierno de Urriolagoitia decretó en agosto de 1950, la entrega obligatoria del 100 % de las divisas a un precio fijado por el Gobierno. Con el triunfo de la revolución nacional, como parte de un compromiso que hizo Víctor Paz con Juan Lechín, se decretó la nacionalización de las minas el 31 de octubre de 1952, algo que no lamentaron las empresas de Patiño, Hochschild y Aramayo.

Para la administración de las minas nacionalizadas se creó la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL). Como primera medida de la nacionalización, se indemnizó y pagó beneficios sociales a todos los trabajadores y se los volvió a recontratar, con la consiguiente descapitalización de la empresa y la generación de inflación para el país. La minería siguió siendo uno de los principales rubros de exportación hasta nuestros días, la del estaño hasta 1980.

En la nueva administración de las minas, el manejo de las empresas pasó de los administradores profesionales a los políticos y sindicalistas. La disciplina laboral se relajó, los mineros trabajaban como querían y no había sanciones para el incumplimiento de sus deberes. Se produjo un aumento excesivo del personal, en especial del exterior de las minas. Los dirigentes sindicales fueron declarados en comisión, lo que les permitía ganar un salario sin trabajar, esta medida se extendió a todos los sindicatos del país, la ocupación para ellos era el ocio y la diversión. Los días trabajados en las minas se redujeron por las huelgas que continuamente declaraban los sindicatos por cualquier motivo.

Las empresas de COMIBOL se convirtieron en espacios de trabajo para los trabajadores afiliados a los sindicatos y adherentes de los gobiernos de turno. No cumplían con su misión de lograr un producto que tenga un beneficio mayor al costo de producirlo. No hacían exploración ni desarrollo de nuevas minas y no implementaban nuevas técnicas de explotación para mejorar la productividad. De 1961 a 1964 se ejecutó un plan de rehabilitación de las empresas de COMIBOL, que no tuvo ningún resultado. Las empresas acumularon en los años que operaron grandes pérdidas y tuvieron déficits financieros, quizá con excepción de los años 70, cuando hubo una fuerte alza del precio de los minerales.

Durante los gobiernos militares la actividad sindical fue controlada, pero la estructura administrativa continuó la misma, hasta que en el gobierno de Hugo Banzer Suárez los precios de los minerales e hidrocarburos subieron fuertemente, lo que produjo una bonanza que no tuvo ningún beneficio para el país. Durante el gobierno de la UDP vino la crisis económica, en la cual la FSTMB tuvo un papel significativo con las huelgas que promovió pidiendo incremento de salarios, que fueron el principal alimento de la hiperinflación y que al último provocaron la caída del gobierno. Con la caída de los precios internacionales del estaño, Víctor Paz Estenssoro, el presidente que hizo la nacionalización de las minas, decretó en 1985 el cierre de las operaciones de las empresas de COMIBOL.

Evo Morales rehízo a la COMIBOL, con la estatización de sus antiguas empresas y de otras privadas, con pésimos resultados, la empresa de Huanuni trabaja a perdida, tiene trabajando a 4.000 empleados, la mayor parte ganando jugosos sueldos en el exterior de la mina y sin trabajar y tiene un ingenio que no funciona. La fundición de Vinto tiene una deuda de 80 millones de $US y tiene un horno sobredimensionado. Las empresas Colquiri, Coro Coro, Empresa Boliviana del Oro, Karachipampa y Amayapampa están en mala situación financiera.

V. La economía de estado

El capitalismo nació con la revolución industrial en el siglo XVIII, como un sistema económico más avanzado que los sistemas económicos de la monarquía y del feudalismo. Se basa en la propiedad privada de los medios de producción y en el capital como generador de riqueza, que trabajan en un mercado donde tienen libertad de producir y vender. Karl Marx y Friedrich Engels propusieron en el Manifiesto Comunista (1848) un sistema opuesto, llamando a los proletarios a derrocar a los capitalistas, abolir la propiedad privada y apoderarse de los medios de producción y crear un sistema económico basado en el dominio de los medios de producción por los trabajadores.

De este manifiesto emergieron dos estados, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS) y la República Popular de China, donde Stalin y Mao Zedong se propusieron crear estados donde el capitalismo no tendría cabida. La eliminación del mercado y de la propiedad privada significó la muerte por hambre de más de 20 millones de soviéticos en la URRS y de más de 30 millones de chinos en la China de Mao. Ambos experimentos fracasaron, la URRS se disolvió y Rusia adoptó el sistema capitalista dominado por los oligarcas provenientes del régimen soviético y en China a la muerte de Mao Zedong, Deng Xiaoping abrió el mercado a la iniciativa privada, con el Partido Comunista Chino con el dominio del gobierno, lo que permite un desarrollo sin límites al sistema capitalista, ya que no hay derecho a la protesta para reclamar sobre condiciones de trabajo.

Si la revolución nacional hubiera sido realizada por el Partido Obrero Revolucionario, Bolivia se hubiera convertido en un estado de inspiración marxista, siguiendo la tesis de Pulacayo, que propuso este partido para el nuevo régimen que regiría en Bolivia. Como el Movimiento Nacionalista Revolucionario realizó la revolución nacional no aplicó este modelo. Implementó un modelo de economía de mercado con fuerte presencia del estado. De inicio, la nacionalización de las minas fue una medida para asentar la presencia del estado en la economía. Además el estado se convirtió en el propietario de las empresas más grandes del país como: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Empresa Nacional de Ferrocarriles, Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Lloyd Aéreo Boliviano y otras más. En las empresas estatales tenía que haber control obrero, a través de los sindicatos. El estado debería ejercer la planificación central de la economía y fijar los precios de los productos en el mercado. El desarrollo de la industria se propuso hacer a través de la Corporación Boliviana de Fomento, que se fundó antes de la revolución.

Hay que hacer notar que no existen economías de mercado puras, existen economías mixtas, porque el mercado no puede proveer lo que las sociedades necesitan, además tiene que haber, para la existencia de un país, un gobierno que dirija su vida social y económica. Los países capitalistas tienen grandes economías estatales. La economía solamente de Francia era tan grande como la que tenía la URSS, que era toda estatal. Antes que llegue el neoliberalismo estos países tenían grandes empresas públicas.

Los gobiernos militares profundizaron la economía de estado, concordantes con el modelo que aplican los gobiernos autoritarios. Durante el gobierno de Hugo Banzer Suarez se produjo una bonanza por la subida de los precios del gas y los minerales, que el país no aprovechó. La bonanza fue malgastada en edificios, proyectos mal diseñados o sobredimensionados y elefantes blancos. Hubo un despilfarro de los recursos que recibió el país y a pesar de los cuantiosos recursos que recibió, la deuda externa creció desmesuradamente. Al término de los gobiernos militares la economía nacional se encontraba en pésimas condiciones.

La lucha por la democracia culminó con la posesión como presidente de uno de los líderes de la Revolución Nacional, el Dr. Hernán Siles Suazo, candidato del frente político de la Unión Democrática Popular (UDP) compuesto por partidos de izquierda. La economía que recibió necesitaba de urgentes ajustes, que no los hizo. En cambio tomó medidas que llevaron al país a una grave crisis económica. No pudo tomarlas porque tuvo una fuerte oposición en el Parlamento, donde el MNR y ADN tenían mayoría y por la acción de la Central Obrera Boliviana y la FSTMB, que en sus tres años de gobierno, realizaron huelgas y paros pidiendo irreales aumentos de salarios, que el Gobierno no podía dar y para lo cual tuvo que recurrir a la emisión inorgánica de moneda. Como consecuencia se produjo la más elevada hiperinflación de la historia del país.

El Gobierno de Siles no pudo honrar la deuda externa, por la caída de las exportaciones. Como había control de precios, la producción de alimentos y artículos básicos bajó, para conseguir unas cuantas unidades de pan, había que levantarse muy temprano en la mañana. La compra de dólares del Banco Central a un precio fijado por el Gobierno se volvió una fuente de corrupción y de estafa, por los políticos que podían adquirir dólares a precio rebajado y lo vendían en el mercado negro a elevados precios y por personas que inventaban la adquisición de maquinaria del exterior, para después vender los dólares en el mercado negro.

El Dr. Hernán Siles Suazo, que respetó las libertades y los derechos de los ciudadanos y que quería preservar el sistema democrático, renunció para dar lugar a que se hagan elecciones y se elija un nuevo gobierno. Este fue el final de la economía de estado que inauguró el Dr. Víctor Paz Estenssoro y que el mismo clausuró en 1985 con el decreto 21060. Evo Morales la reinstaló en 2006, para desperdiciar la mayor bonanza económica que tuvo el país en toda su historia, en inversiones improductivas, elefantes blancos, empresas estatales deficitarias, gastos inútiles y corrupción, estableciendo el marco de la grave crisis económica que se va a producir en el futuro próximo.

VI. La construcción de la red vial

Antes de la revolución nacional, Bolivia tenía una rudimentaria red vial compuesta por caminos hechos a mano. La construcción de la red vial se hacía con la prestación vial, que era la obligación que tenían todos los bolivianos varones de trabajar dos días al año en los caminos. Los países vecinos tenían redes viales e instituciones encargadas de la construcción y mantenimiento de sus carreteras, usando maquinaria y métodos modernos. La construcción de la carretera Cochabamba – Santa Cruz la hizo una empresa extranjera y en la década de los años 40, se estaba construyendo la carretera Bermejo – Tarija, que tenía que extenderse hasta Potosí, mediante un convenio con la República Argentina. Hasta la guerra del Chaco Bolivia no tenía ingenieros de ninguna clase, la enseñanza de la ingeniería comenzó en la Universidad Mayor de San Andrés en 1936 con la creación del Instituto de Ciencias Básicas y la Escuela de Ingeniería Civil.

En 1955, durante el primer Gobierno del Dr. Víctor Paz Estenssoro, el Gobierno de los Estados Unidos de América otorgó a Bolivia una asistencia técnica y económica, mediante la cual se creó el Servicio Cooperativo Boliviano Americano de Caminos (SCBAC). La asistencia duró hasta 1964, cuando se creó el Servicio Nacional de Caminos (SNC) que se hizo cargo de la construcción, mejoramiento, mantenimiento y control de las carreteras del país.

La asistencia técnica consistió en la donación de equipo de construcción y la asistencia para edificar la capacidad del país para la construcción y mantenimiento de carreteras, para lo cual vinieron ingenieros militares del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos y técnicos en mantenimiento de equipo pesado.

El SCBAC inició la construcción de la red vial con el mejoramiento de los caminos existentes (con el equipo de construcción donado) en el trazado y la sección transversal, la construcción de obras de drenaje (alcantarillas y puentes) y la introducción de las tareas de mantenimiento (también con equipo). Se crearon siete distritos para atender los caminos de los departamentos que los tenían, Beni y Pando no los tenían. De esta manera se logró la conexión expedita entre las siete capitales de departamento. Los caminos mejorados con superficie de ripio, permitieron la entrada de servicios regulares de buses. Bolivia ya disponía de una red vial para impulsar su desarrollo económico y una institución (SNC) que se encargue de ampliarla, mejorarla y mantenerla.

Durante cierto tiempo el SNC fue una institución eficiente, porque tenía capacidad profesional, equipo para realizar mejoramiento y mantenimiento y tenía recursos financieros. La capacidad profesional se basaba en que permitía tener solamente funcionarios de carrera y en su independencia del Gobierno Central. Esto le permitió contar con personal experimentado y altamente calificado.

En este periodo, las características de su organización fueron las siguientes:

·         Era un organismo descentralizado, con autonomía técnico administrativa. Existía la premisa de que la política debería estar fuera de la institución.

·         Existía un sistema de promoción basado en la carrera profesional. Se accedía a los puestos ejecutivos por méritos y experiencia.

·         Existía una continua capacitación del personal.

·         Se discutía permanentemente los problemas de las carreteras, a través de congresos, seminarios o encuentros de jefes y profesionales.

·         Se premiaba la eficiencia. Cada año se distinguía al distrito que mejor tenía sus carreteras.

Gradualmente su eficiencia fue disminuyendo, primero porque la red a atenderse fue aumentando, el equipo comenzó a disminuir por falta de renovación y los recursos financieros se hicieron insuficientes para atender la gran cantidad de kilómetros que tenía a su cargo. La capacidad profesional se mantuvo durante un cierto tiempo, porque se respetaba la carrera profesional, al menos hasta el cargo de subdirector, pero al final la política entró de lleno en la institución. El mantenimiento y el mejoramiento comenzaron a perder importancia, frente a los proyectos de construcción de carreteras, en los cuales estaban más interesados los gobiernos de turno.

Por la Ley de Participación Popular de 1995, los caminos vecinales pasaron a la jurisdicción de los municipios. En 1996, el SNC se dividió en nueve servicios departamentales, cada uno encargado de la construcción y mantenimiento de las carreteras de su departamento. En 1997, se encargó la red fundamental al SNC, dejando a los servicios departamentales, la administración de las carreteras de su departamento.

En 2007 el Servicio Nacional de Caminos se convirtió en la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). Con el SNC, la construcción de carreteras se hacía con crédito externo en 80 % y recursos internos 20 %, el país no disponía de recursos para construir carreteras. Con la bonanza que se produjo en el tiempo de la ABC, el país dispuso de cuantiosos recursos para construir la red vial que tanto necesita Bolivia para impulsar su desarrollo. La ABC emprendió un ambicioso plan para pavimentar la red fundamental. Gastó 11.000 millones de $US y al presente todavía tenemos una precaria red vial. Los recursos se despilfarraron en proyectos sobredimensionados sin justificación ni técnica ni económica, con empresas que se contrataban sin licitaciones y con la modalidad de llave mano, las cuales realizaban obras mal ejecutadas, no cumplían con los términos de contrato o abandonaban las obras. La ABC se olvidó del mantenimiento, por lo que la red vial está en pésimas condiciones. El gobierno del MAS no se ocupó de las carreteras de las redes departamental y municipal, que son importantes para el desarrollo de la economía.